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Cartas al Rey de la Cabina
Luis María Pescetti

Loqueleo
Reseñas de novedades El Templo#61 (diciembre 2017)
Por Gabriela Portillo
1.927 lecturas

Nadie es tan infeliz como para saber por qué busca a otra persona. Son líneas pequeñas escritas en una lengua que se nos escapa.

Y es que el amor, especialmente el primero, nos hace sentir de un modo inexplicable: aunque lo intentemos, no encontramos palabras suficientes para describirlo. A veces, ni siquiera nos hacen falta.

Hasta que se acaba. Entonces, las necesitamos más que nunca, y buscamos en cualquier rincón una pizca de inspiración o sentido: la naturaleza, la letra de una canción, una ciudad en ruinas o, por qué no, en lo alto de una cabina de grúa.

Paloma halla palabras a cada paso que da, sin rumbo fijo pero sin parar. Las guarda con cariño, para no desperdiciarlas, y escribe cartas. A su rey en la cabina, que tan poco la mira, recluido en las alturas por voluntad propia, aunque él asegure lo contrario.

Quien no quiere que le encuentren no se dejará ver; y, aunque Paloma guarde una esperanza ilusa de que regrese, lo sabe bien, porque ella lo hace al revés. Sus cartas, lejos de esperar respuesta, demuestran ser una liberación, una forma de buscar el sentido que ha perdido (junto a quien creía que era su amor verdadero). Paloma duda, se lamenta, recupera la fe, se reafirma en su postura, estalla, se calma... Sus palabras pertenecen a una adolescente que no entiende (o entiende demasiado bien) lo que ocurre a su alrededor y la llena de contradicciones.

Así que escribe: a veces en prosa, pero sobre todo en verso, ese lenguaje que se acerca un poco a esas líneas pequeñas indescifrables. Quizás por esa dificultad para hallar las palabras exactas, usa muchas metáforas y analogías, principalmente relacionadas con el ambiente industrial y mecánico de la ciudad en la que vive.

Más que de despecho, el libro nos habla del amor que queda tras el desamor. Un pequeño desconocido e incomprendido que no siempre se deja ver, pues hace falta valentía para aceptarlo.

Porque ese es el mensaje más importante que Paloma tiene para su Rey en la Cabina: «es más fácil saber por qué te fuiste, que saber por qué te busco».

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