Último número
Entrevistas
Gabriella Campbell, autora de El fin de los sueños y La noche del espectro.
África Vázquez, autora de las bilogías La ciudad de los ladrones y El club de los miércoles
¿Que te apetece leer?

Cuéntanos qué quieres leer y el Recomendador te dirá qué libros encajan con tus preferencias.

¡Pruébalo!

El chico que nadaba con las pirañas
David Almond

Bambú
¿Solo para niños? El Templo#57 (abril 2017)
Por Gabriela Portillo
4.534 lecturas

Stanley Potts tiene un corazón de oro. Quizás por eso se solidariza tanto con los pececitos dorados que subastan en la feria, hasta el punto de que hace lo imposible por llevárselos a casa. Aunque llamar casa al lugar en el que vive es ser un poco optimista.

Desde que despidieron a su tío Ernie de la fábrica, este se ha vuelto loco, y ha decidido montar una empresa: una fábrica de enlatar pescado en su propio hogar. No parece que sea el ambiente más adecuado para cuidar una docena de peces...

Entre las condiciones precarias en las que viven, que atraen a unos peculiares y malhumorados inspectores, y el trabajo exhaustivo al que se someten, la tensión aumenta día a día. Hasta que la situación estalla y Stanley decide abandonar a sus tíos para unirse a los feriantes. A pesar de su aspecto enclenque, se gana el cariño de muchos: Dostoyevski, su hija Nitasha, e incluso el gran Pancho Pirelli, domador de pirañas. Porque Stan parece poseer un vínculo especial con los peces, y todos lo quieren a su lado.

David Almond nos sumerge en una ambientación cotidiana —un pueblo costero y una feria ambulante— muy lograda, en la que destaca aún más lo surrealista de la trama. La historia tiene ese punto onírico que sirve para abordar temas complejos y que tan bien funciona en las novelas infantiles, como ya demostró John Boyne. Puede parecer que se evitan, pero al final nos damos cuenta de que se han tratado con una sensibilidad distinta y con la misma profundidad.

La novela se redondea con una escritura imaginativa, al más puro estilo Roald Dahl, en la que el narrador hace jugar al lector, además de con unos secundarios pintorescos que no se olvidan fácilmente y unas ilustraciones magníficas de Oliver Jeffers.

No tengas miedo, los libros infantiles no son como las pirañas: no muerden. Si acaso te golpearán con una ola de sentimientos y emociones que creías olvidadas, y harán que aparezcan unas sospechosas gotas de agua salada en tus ojos.

¿Qué opinan nuestros lectores?
ambar bustamante
2018-09-12 01:07:31
Me sirvió de mucho el resumen.
En El Templo nos gustaría saber qué te pareció este libro
Nombre
E-mail
Tags permitidos [b]Negrita[/b] [i]Cursiva[/i] [u]Subrayado[/u] [del]Tachado[/del] [q]Cita[/q] [spoiler]Texto[/spoiler]
Tu comentario

El Templo de las Mil Puertas no se hace responsable de las opiniones expresadas por sus lectores.
Los spoilers deberán estar indicados en los comentarios en consideración a aquellos lectores que no hayan leído el libro.
¿Qué dicen nuestros lectores?
Luz María Rivero en Un beso en París (primera parte de la saga): Me encantó, pero me habría gustado más si fuera más largo. Aun a...
MJA en Un beso en París (primera parte de la saga): Ei!! Os recomiendo este libro porque es muy interesante. Des...
vale en El violín negro: nos super encanto la reseña por la intriga que te deja.y nos enca...
ALBERTO VALDIVIA PORTUGAL en El retrato de Dorian Gray: El Retrato de Dorian Gray, lo he leído varias veces en diferentes...
Eilin Ramos en Dare me: Fue bonito mientras nadie murió: Me gustaría leer el libro entero :(...
Gaby en Memorias de un amigo imaginario: Realmente disfruté leer este libro. Me llamó la atención en una f...
Últimas novedades en el catálogo
#CitasCallejeras
Último número