Último número
Entrevistas
Begoña Oro, autora de Tú tan cáncer y yo tan virgo, Pomelo y limón Croquetas y wasaps.
Victoria Schwab, autora de la saga Villanos, La ciudad de los fantasmas o Los monstruos de Verity .
¿Que te apetece leer?

Cuéntanos qué quieres leer y el Recomendador te dirá qué libros encajan con tus preferencias.

¡Pruébalo!

La inquilina de Wildfell Hall
Anne Brontë

Alba Editorial
#PostureoClásicos El Templo#69 (abril 2019)
Por Daniel Renedo
271 lecturas

¿Usaría usted los mismos argumentos si se tratara de una muchacha?

Después de mucho tiempo, la destartalada mansión de Wildfell Hall vuelve a tener inquilinos: la señora Graham, una misteriosa mujer que presuponemos viuda por su vestimenta, su hijo y una vieja criada. El constante rechazo de invitaciones por parte de la joven dama y su huidiza actitud pronto levantarán las sospechas de sus vecinos, quienes no dudarán en diseminar rumores e investigar acerca de su pasado. Todo se complicará aún más cuando la admiración de un joven de la vecindad abra camino a un sentimiento distinto.

La inquilina de Wildfell Hall es la última novela que Anne Brontë, la pequeña de las hermanas Brontë, publicó en vida, un año después de su primera, Agnes Grey, en 1847. Esta segunda es su gran obra como lo son Jane Eyre para Charlotte o Cumbres borrascosas para Emily y es no solo la más injustamente olvidada de las tres, sino también, a nuestros ojos, la más protofeminista.

La novela se compone de dos líneas temporales: el presente en voz de Gilbert Markham (el vecino), en formato epistolar, y el pasado en voz de Helen Graham (la arrendataria de la mansión), en forma de diario. Además, la obra está dividida en tres volúmenes, de los cuales la narración de nuestra heroína abarca desde el final del primero hasta bien entrado el tercero.

Anne Brontë escribió La inquilina de Wildfell Hall no con el fin de entretener a los lectores, sino para exponer los problemas y «hechos» —la violencia de género y el alcoholismo— de la sociedad de la época. Destacan unos diálogos muy agudos que sorprenden inmensamente al lector contemporáneo porque componen una radiografía exhaustiva de la masculinidad tóxica. E impresionan, sobre todo, los del presente, debido a la evolución por la que ya ha pasado la protagonista, pese a que esta no ceje en su moral victoriana.

Anne Brontë se ha convertido prácticamente en «la loca del desván» y creemos que probablemente se deba a lo que comentábamos con anterioridad: su avanzado pensamiento y su empeño en retratar la realidad tal y como era. Ha llegado la hora de liberarla y la única forma de conseguirlo es leyendo su obra maestra.

En El Templo nos gustaría saber qué te pareció este libro
Nombre
E-mail
Tags permitidos [b]Negrita[/b] [i]Cursiva[/i] [u]Subrayado[/u] [del]Tachado[/del] [q]Cita[/q] [spoiler]Texto[/spoiler]
Tu comentario

El Templo de las Mil Puertas no se hace responsable de las opiniones expresadas por sus lectores.
Los spoilers deberán estar indicados en los comentarios en consideración a aquellos lectores que no hayan leído el libro.
¿Qué dicen nuestros lectores?
Mokashiya en La Emperatriz de los Etéreos: Para mí, Laura Gallego está en un pedestal y compro sus libros si...
Juan en Tokio en el corazón: Excelente libro juvenil. Muy construtivo. ...
Lorena del Mar en Enciclopedia de las cosas que nunca existieron: Saludos... Para quienes estén en Medellín, el libro esta disponib...
UwU 8C en Un monstruo viene a verme: ¡Horrible!...
azucena en Por trece razones: No he leído el libro, pero me encantaría tenerlo. Sí que me he vi...
adrian en La mecánica del corazón: Me gustó demasiado el libro, porque es muy romántico. ...
Últimas novedades en el catálogo
#CitasCallejeras