Último número
Entrevistas
Marissa Meyer, autora de Renegados, Sin corazón y Las crónicas lunares.
Ledicia Costas, ganadora del Premio Nacional con Escarlatina, la cocinera cadáver. 
¿Que te apetece leer?

Cuéntanos qué quieres leer y el Recomendador te dirá qué libros encajan con tus preferencias.

¡Pruébalo!

Los niños de la viruela
María Solar

Anaya
Reseñas de novedades El Templo#57 (abril 2017)
Por Gabriela Portillo
1.644 lecturas

Madrid, 1803. Una comitiva de médicos de la corona, liderada por el famoso doctor Balmis, parte a Galicia con un ambicioso plan, seis huérfanos y mucho en juego. Portan la vacuna contra la viruela, epidemia mortífera que asola el mundo.

Mientras tanto en A Coruña, todos menos el doctor Posse Roybanes viven ajenos a esta realidad. A la de la vacuna, porque la viruela convive con su día a día, tanto que algunos, como Inés, la han padecido en sus propias carnes. Por culpa de la viruela, Inés se quedó huérfana, y fue a parar al hospicio donde conoció a Ezequiel, Clemente y otros muchos expósitos. Ellos, junto con la rectora María Zendal, tomarán un papel decisivo en el proyecto de Balmis.

No lo saben, pero el doctor Roybanes colabora con la comitiva para llevar la vacuna a las Américas, y para ello necesitan a los huérfanos: se les inoculará el virus y, brazo a brazo, la cadena se mantendrá en precario equilibrio a través de una travesía que los llevará al Nuevo Mundo.

Por disparatada que pueda parecer la premisa, sucedió en la realidad: más de veinte niños españoles se embarcaron en la expedición para erradicar la viruela. Aunque tuvieron que hacer frente a numerosos contratiempos (la oposición de los más devotos, el reto de transportar tantos niños en un barco, el peligro de enfermar...) parece que tuvieron éxito, puesto que en 1980 la viruela se declaró erradicada.

Gran parte del mérito lo tuvieron estos valientes —médicos, niños y rectora— que arriesgaron sus vidas por la causa. Los protagonistas que aparecen en la novela son reales; la autora mantiene sus nombres en un claro homenaje. María Solar consigue transmitirnos el cariño y cuidado con el que ha tratado este hecho histórico, mediante la creación de personajes entrañables y una ambientación cuidada al detalle.

Si bien es cierto que la novela se centra en los preparativos del viaje y nos deja con la miel en los labios en cuanto al desarrollo de la expedición, funciona al presentarnos de forma pausada esta hazaña de la medicina, permitiendo que cale hondo la magnitud de la empresa. Solo por saber más merece la pena leer este libro. Si además le sumamos las exquisitas ilustraciones de Beatriz Castro, la lectura se convierte, una vez más, en una potente vacuna contra la ignorancia.

En El Templo nos gustaría saber qué te pareció este libro
Nombre
E-mail
Tags permitidos [b]Negrita[/b] [i]Cursiva[/i] [u]Subrayado[/u] [del]Tachado[/del] [q]Cita[/q] [spoiler]Texto[/spoiler]
Tu comentario

El Templo de las Mil Puertas no se hace responsable de las opiniones expresadas por sus lectores.
Los spoilers deberán estar indicados en los comentarios en consideración a aquellos lectores que no hayan leído el libro.
¿Qué dicen nuestros lectores?
freddie mercury en La música del viento: El libro me ha parecido muy bueno y con una gran historia dentro....
polo en Insu-Pu: la isla de los niños perdidos: Es aburrido, pero a la par de interesante, me gustó....
Kaitlyn Natal Castro en Huesos de hielo: El libro es muy bueno, les sugiero que lo lean....
Enara en Cierra los ojos y mírame: Una tarde me duró. Con este libro conocemos cómo vivimos las pers...
lucero en Don Juan Tenorio: El cuento está excelso, muy extraordinario comentario e inteligen...
natalia en Don Juan Tenorio: Me encantaria que me mandaran reseñas todas las veces posibles. C...
Últimas novedades en el catálogo
#CitasCallejeras
Último número