Último número
Entrevistas
Jay Kristoff, autor de Las guerras del loto, Illuminae y Nuncanoche.
Chris Pueyo, autor de El chico de las estrellas, Aquí dentro siempre llueve y La abuela.
¿Que te apetece leer?

Cuéntanos qué quieres leer y el Recomendador te dirá qué libros encajan con tus preferencias.

¡Pruébalo!

No te muevas, musaraña
Rafael Salmerón

SM
Reseñas de novedades El Templo#67 (diciembre 2018)
Por Gabriela Portillo
895 lecturas

?—No te muevas, musaraña —tose. Laïa se yergue aún más, rígida. Si se mueve, su padre se distraerá y sustituirá su cara por un borrón en el lienzo. Incluso el gran maestro Vergés comete errores.

Han pasado años, pero Laïa se siente como si esa amenaza se hubiese hecho realidad: le horroriza su cara, odia su cuerpo y no soporta el revoltijo sin sentido en el que se ha convertido su vida. Fea, plana, gorda: así se ve ella. Y así la miran los demás, también su madre y su nueva familia perfecta. Menos Jota, él ha aparecido para salvarla.

Lo quiere. Tanto como quería a su padre, al que no perdona que la dejase sola, aunque se lo llevase la enfermedad. Lo quiere, ¿verdad? Entonces... ¿por qué siente que va demasiado rápido?

Como su nombre indica, la novela nos invita a pararnos con Laïa y observar. A fijarnos en las tonalidades, llenas de matices pictóricos, de las descripciones. A escuchar su voz, tan poética, en su llamada desesperada. A acompañarla en ese duro viaje que es a veces crecer.

Con un par de pinceladas, Rafael Salmerón representa el vacío, la rabia, la angustia del duelo y la complejidad, la asfixia, la desesperanza de las relaciones abusivas. Le bastan pocos trazos para crear un retrato que, sencillo en apariencia, transmite muchas emociones al lector.

Gracias a los juegos de luces, pasamos por etapas negras, de claroscuros, y un final de luz que da esperanzas en un futuro mejor. El tono intimista, casi susurrado, la profusión de anáforas y la fluidez en la estructura contribuyen a crear esta atmósfera agridulce.

En las mejores obras siempre hay detalles escondidos, que pasan desapercibidos a simple vista, pero que completan la creación una vez se reconocen: en este libro encontrarás también un misterio, tres desgracias y el mar. «Al final, siempre el mar».

En El Templo nos gustaría saber qué te pareció este libro
Nombre
E-mail
Tags permitidos [b]Negrita[/b] [i]Cursiva[/i] [u]Subrayado[/u] [del]Tachado[/del] [q]Cita[/q] [spoiler]Texto[/spoiler]
Tu comentario

El Templo de las Mil Puertas no se hace responsable de las opiniones expresadas por sus lectores.
Los spoilers deberán estar indicados en los comentarios en consideración a aquellos lectores que no hayan leído el libro.
¿Qué dicen nuestros lectores?
Priscilla en Erik Vogler y los crímenes del rey blanco (Erik Vogler I): ¡Hola! Verdaderamente, un buen comienzo de saga. En lo p...
kelly en Hush, hush: ¡¡Me encanta!! Todo encaja y ya esperaba el final, que por ci...
youo en La Emperatriz de los Etéreos: Me ha encantado la historia y las cosas que ocurren. Me ha gustad...
José Ignacio en El rithmatista (El rithmatista I): ¡Wow! ¡Qué gran reseña! Una profesora me había comentado una...
Michelle en Crepúsculo. Vida y muerte: Me gustó mucho, es muy interesante y entretenido, una vez que ini...
Lil berry en Dark Lord. Días de instituto: Tengo quince años y hasta ahora este libro es el único que me he ...
Últimas novedades en el catálogo
#CitasCallejeras
Último número