Último número
Entrevistas
Pierdomenico Baccalario, autor de la saga Ulysses Moore, La Academia y Los zorros del desierto.
María Menéndez-Ponte, autora de El poso amargo del café, Nunca seré tu héroe, y Maldita adolescente.
¿Que te apetece leer?

Cuéntanos qué quieres leer y el Recomendador te dirá qué libros encajan con tus preferencias.

¡Pruébalo!

El rastro brillante del caracol
Gemma Lienas

Destino
Reseñas de novedades El Templo#44 (febrero 2015)
Por Carlota Echevarría
7.340 lecturas

Sam tiene síndrome de Asperger. En algunos aspectos su vida es como la de cualquier otro chico de dieciséis años: va a clase, practica un deporte, pasa sus ratos libres delante del ordenador… pero le cuesta relacionarse con los demás. Cuando conoce a Martina decide salir de su zona de confort e intentar hablar con ella. No es fácil porque le cuesta interpretar las reacciones de la gente y no tiene ni idea de cómo piensan las chicas, pero cuenta con la ayuda de su hermana Iris, que siempre le dice las cosas a las claras.

Martina tiene catorce años y hace gimnasia rítmica. Es impulsiva, habladora y un poco inocente. Cuando un chico de su edad le pide amistad en Facebook, no se le ocurre pensar que quizá sea una persona diferente, con una foto falsa. Detrás del perfil de Iker se esconde un pedófilo, que intenta ganarse la confianza de chicas como ella y hacerles creer que tienen una relación.

Al leer el párrafo anterior, quizá hayas pensado que Martina es una descerebrada, pero no es así. Es inocente, pero no tonta; comete algunos errores, pero la mayor parte de lo que le ocurre escapa a su control. En definitiva, es un personaje que cae bien y cuyas acciones podemos entender.

Por su parte, Sam, con su peculiar punto de vista, atrapa la atención del lector. Hasta las escenas más cotidianas, como las clases o una tarde de estudio en la biblioteca, resultan interesantes cuando las vemos a través de sus ojos, porque descubrimos qué detalles percibe y cuáles pasa por alto.

En general los personajes y los diálogos son realistas, aunque algunas expresiones (como «estar como un queso ») nos han resultado raras en boca de unos adolescentes actuales. Como son pocas, se pueden pasar por alto y no entorpecen la lectura.

Lo habitual es que las novelas realistas enganchen por sus personajes más que por su argumento, pero en El rastro brillante del caracol ambos aspectos funcionan muy bien. Gemma Lienas ha conseguido crear una trama casi de thriller, a la vez que habla de dos temas muy interesantes para los jóvenes.

En El Templo nos gustaría saber qué te pareció este libro
Nombre
E-mail
Tags permitidos [b]Negrita[/b] [i]Cursiva[/i] [u]Subrayado[/u] [del]Tachado[/del] [q]Cita[/q] [spoiler]Texto[/spoiler]
Tu comentario

El Templo de las Mil Puertas no se hace responsable de las opiniones expresadas por sus lectores.
Los spoilers deberán estar indicados en los comentarios en consideración a aquellos lectores que no hayan leído el libro.
¿Qué dicen nuestros lectores?
Priscilla en El rebaño peligroso: ¡Hola! Se trata de un libro que se lee en un momento...
Priscilla en Ahora llega el silencio: ¡Hola! En una sociedad postapocalíptica donde el saq...
Lorenzo en Nunca seré tu héroe (primera parte de la saga): Es uno de los peores libros que he leído en mucho tiempo. Se not...
Kris en La materia oscura: Yo leí este libro cuando tenía 17 años (ahora tengo 32) y recuerd...
duiydhfhfgbdg en Skulduggery Pleasant: Derek, ¿por qué no te dan ya el premio al mejor escritor de la dé...
pepon en El mar: Estoy de acuerdo contigo, MarÍa Cristina, pero no hace falta que ...
Últimas novedades en el catálogo
#CitasCallejeras
Último número