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Tragones y mazmorras
Ryôko Kui

Milky Way Ediciones
La Comicteca de El Templo El Templo#64 (junio 2018)
Por Pablo C. Reyna (Cronista)
1.187 lecturas

«Todo empezó en un pequeño villorrio. Un día, debido a un tímido temblor de tierra, se descubrieron unas catacumbas y del fondo de ellas surgió un hombre. Un hombre que se presentó como el rey de la Nación Dorada, extinta hacía un milenio, y que explicó que un hechicero enloquecido enterró su país, antaño próspero y floreciente, en las profundidades de la tierra, donde sigue preso de la maldición».

Con esta introducción arranca Tragones y mazmorras, un manga que la artista Ryôko Kui comenzó a publicar en 2015, y que ya va por su cuarto volumen. Los subterráneos de la Nación Dorada han atraído a miles de cazatesoros, deseosos de llevarse unas monedas de oro a casa. El problema es que las reliquias no están solas, y un sinfín de monstruos de todas las clases y tamaños custodian las cámaras y las galerías.

Los protagonistas son Laios, un guerrero humano con un secreto inconfesable; Marcille, la elfa maga del grupo; y Chilchack, el experto en cerraduras.

Cuando la economía apriete y comprendan que no pueden contratar más combatientes para su comitiva ni comprar más comida, tendrán que agudizar el ingenio para echarse algo al estómago... y no hay muchas alternativas además de los monstruos.

Con ayuda de Senshi, el enano cocinitas que se incorpora al grupo, empezarán a ver las bestias con otros ojos: dragones, murciélagos gigantes, mandrágoras... Donde antes solo veían peligros, ahora descubren un sabroso menú.

Tragones y mazmorras es una historia simpática y desenfadada, con una trama sencilla (al menos, de entrada), donde la gastronomía es el plato fuerte. Y es que el ultrarrealismo de las descripciones de Ryôko Kui son el gran atractivo del manga. La autora se toma la alimentación (monstruosa) muy en serio, y la experiencia de la lectura es lo más parecido a un programa de cocina fantástica que veremos nunca. Está tan bien escrito y dibujado que los platos (tortilla de mandrágora y basilisco, tartaleta de planta devorahombres, hervido de escorpión gigante...) parecen reales.

Así que si te gustan los mangas o la cocina, o los dos por igual, no lo dudes. ¡Buen provecho!

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