El Gato Templario

ÚLTIMO NÚMERO

Último número

ENTREVISTAS

Leigh Bardugo, autora de Sombra y Hueso y Seis de cuervos
Carlo Frabetti, autor de Malditas matemáticas y Calvina
Leer más...

RESEÑAS

Mañana azul (Amanecer rojo III) Pierce BrownDescubre al #escritor que llevas dentro Christopher EdgeUna corte de rosas y espinas (primera parte de la saga) Sarah J. MaasEl abismo Neal ShustermanEl mago de Cracovia Esteban MartínEl espejo Mercedes Olivet
Leer más...

¿QUÉ TE APETECE LEER?

Cuéntanos qué quieres leer y el Recomendador te dirá qué libros encajan con tus preferencias.

Jerebeque ¡PRUÉBALO! Jerebeque

 ENTREVISTA 

Melina Marchetta

El Templo #31 (diciembre 2012) por Cris Menéndez


Melina Marchetta, australiana de raíces italianas, es una de las escritoras de literatura juvenil más queridas y admiradas por los lectores en su país de origen. Es conocida en el resto del mundo, sobre todo, gracias a Internet y al boca-oreja. Con En el camino de Jellicoe y los dos primeros tomos de la trilogía Crónicas de Lumatere de la mano de Molino y Salvando a Francesca de Círculo de Lectores, sus libros llegan a España casi veinte años después de que su primera novela, Buscando a Alibrandi (Alba, 1995), se publicase en nuestras fronteras. Sus historias, en las que priman los personajes, sus sentimientos y su desarrollo, han sido galardonadas con varios premios, entre ellos, el Michael L. Printz Award, uno de los más prestigiosos para literatura juvenil en los Estados Unidos.

Las protagonistas principales de tus dos primeras novelas tienen raíces italianas que las influencian en mayor o menor medida. ¿Qué parte de tu propio origen italiano se ve reflejado en ellas?

Cuando se habla de Buscando a Alibrandi, siempre digo que no trata de mí, sino que es sobre mi mundo cuando era una adolescente. Crecí con un padre nacido en Italia y una madre de padres italianos, así que la cultura europea tuvo mucho que ver con nuestras vidas. Ciertamente yo me sentía como si estuviera buscando el equilibrio entre las dos culturas y no sentía que perteneciese ni a la una ni a la otra. Así que Buscando a Alibrandi trata de ese equilibrio y muchas de las historias sobre la abuela de Josie cuando llegó a Australia por primera vez eran muy similares a las de mis abuelos. También hacíamos salsa de tomate cada año, una escena que acabó apareciendo tanto en el libro como en la película. Con Salvando a Francesca decidí no explorar la cultura italiana per se, sino usarla como el telón de fondo de la vida familiar en Australia. Las películas, series de televisión y libros australianos están saturados de vida familiar anglosajona o céltica y para mí es importante explorar las raíces culturales de muchos australianos. El resto del mundo no es consciente de la mezcla cultural australiana porque no es la forma en la que Australia se promociona a sí misma. Cuando visito Europa o los Estados Unidos, la gente se sorprende de que sea australiana porque evidentemente parezco europea. Cuando enseñaba en un instituto de Sídney, debía de haber al menos veinte culturas diferentes en mi clase.

Buscando a Alibrandi, Alba, 1995Tu primer libro, Buscando a Alibrandi, fue un gran éxito en los noventa, y todavía es muy conocido y querido por el público australiano. ¿Por qué decidiste hacer una pausa de diez años antes de escribir de nuevo?

Supongo que no me tomé una pausa planeada de diez años (fueron once en realidad). Creo que el éxito de Buscando a Alibrandi fue un poquito demasiado para mí y no pude hacer frente a las expectativas de producir una segunda novela. Unos años después de la publicación de la novela empecé a enseñar y me enamoré de mi trabajo. Estuve trabajando diez años en la misma escuela y fue durante esa época que conseguí inspirarme para escribir de nuevo. Los chicos de la escuela son muy parecidos a los del colegio St. Sebastian’s en Salvando a Francesca. A primera vista parecían terribles, pero cuando llegabas a conocerlos, eran unos chicos estupendos.

También escribí el guión para Buscando a Alibrandi en los noventa, así que aunque no estaba escribiendo otra novela, estuve bastante ocupada.

Nos llama mucho la atención que haya tantas diferencias entre el guión y el libro de Buscando a Alibrandi, siendo tú la autora de ambos. ¿Qué te llevó a hacer esos cambios?

Una cosa que la mayor parte de la gente no comprende sobre las películas es que los guionistas no tienen la última palabra. Al contrario que en una novela, cuando escribí el guión, había tanta gente que tenía que leerlo, aprobarlo, aceptar financiarlo, etc. Todos tienen una idea diferente de cómo debería ser el guión, la mayor parte de las veces basado en lo que la audiencia querría. Según muchos, a la audiencia no iba a gustarle el final realista del libro. Como guionista a veces ganas y a veces pierdes, así que aprendí a elegir mis batallas. Me encanta la película, pero una de mis decepciones con ella fue la voz en off. Pero hay tanta gente que toma decisiones en una película, que tuve que aprender a no obsesionarme y esperar que aun así fuese una película de la que me sintiese orgullosa.

Volver arriba

¿QUÉ DICEN NUESTROS LECTORES?

Adriana en Quantic Love: A mi sí me gustó el libro, aunque a veces se me hizo aburrido he ... Leer comentario

Aless en Mentes poderosas (primera parte de la saga): Vale, el libro me ha encantado. No lo voy a negar, me ha atrapado... Leer comentario

Pola en El teorema Katherine: No me gustó para nada. Me quedé toda una noche despierta leyéndol... Leer comentario

sissi en Mañana azul (Amanecer rojo III): Gran reseña, es exactamente la misma opinión que tengo, y sí: ser... Leer comentario

Cocoa en La ladrona de libros: Muy, muy sentimental. Este libro es genial, de verdad; la ... Leer comentario

Miscret en La Emperatriz de los Etéreos: Este es un libro que por más que lo leo y lo releo, nunca me hart... Leer comentario

ÚLTIMAS NOVEDADES EN EL CATÁLOGO
#CITASCALLEJERAS
ÚLTIMO NÚMERO